Hyuro, una muralista que rompió esquemas

Pink Albatross
22/07/2021

Tamara Djurovic, alias Hyuro, fue una de las pocas mujeres que pudo abrirse camino en el muralismo internacional, un terreno masculinizado y poco accesible para el sector femenino. 

Quizás, fue por eso que Hyuro pintaba grandes mujeres. No de rostro conocido, sino de gran tamaño y con muchas cosas que decir. Mujeres luchadoras y reivindicativas en su día a día. Una apología a cómo la vida cotidiana puede ser también un acto de rebeldía. 

Argentina de nacimiento, Hyuro vivió en Valencia parte de su vida y tuvo una gran proyección internacional, desarrollando proyectos en Europa, Argentina, Brasil, México, Estados Unidos, Marruecos y Túnez.

Cómo la cotidianidad puede ser reivindicativa

¿Por qué nos encanta Hyuro? Porque no era evidente. Mostraba sin grandes pretensiones escenas sencillas, pero que significan mucho. 

Un vestido colgado de una percha. Esto fue lo que pintó en Belo Horizonte, Brasil. Con este sencillo dibujo quiso inmortalizar la pérdida de toda mujer ante la necesidad de tener que llevar a cabo un aborto clandestino. Una forma de protestar contra la ley del aborto de ese país y simbolizado por algo doméstico, cotidiano.

A raíz de la resolución de la sentencia de  “La Manada”, hecho que tuvo una gran repercusión mediática y que provocó una gran indignación en la sociedad, pintó en Villa Real un mural titulado ‘Patriarcado, con el torso de un juez (su túnica y sus manos cruzadas) simbolizando la ‘justicia’ del patriarcado.

En el barrio de La Punta, en Valencia, pintó a una mujer guerrillera lanzando tomates para defender su tierra. Este barrio es muy conocido por sus huertos y actualmente sufre de acoso urbanístico y administrativo y, ¿qué hay más reivindicativo que lanzar tomates?

Hyuro ya no está, pero sus obras permanecen y desde Pink Albatross nos hemos hecho eco de cómo actos cotidianos pueden cambiar el mundo y, por eso, hemos querido rendirle este pequeño homenaje.