Guía de bolsillo para leer las etiquetas de los alimentos

Pink Albatross
01/04/2021

Hoy venimos con un temazo. Una de esas cosas que deberían ser estudiadas en las escuelas porque, seamos sinceros… ¿quién entiende las etiquetas de los alimentos? E321, E200… ¿Están acaso escritas en un idioma diferente? Hoy nos convertimos en maestros para contarte las tres cosas básicas que tienes que saber para poder leer una etiquetas. Coge tu producto favorito y encuentra la etiqueta. ¡Empezamos!

Por lo menos los ingredientes están en orden

¿Ya has localizado la etiqueta? Verás que en ella aparece una lista (a veces interminable) de ingredientes. Lo primero que te vamos a dar es una buena noticia. ¡Está ordenada de mayor a menor cantidad! Es decir, que en primer lugar aparecerá el ingrediente que tenga mayor presencia en este alimento. ¡Ya sabemos un poco más!

¿Qué significan los E?

Si la etiqueta que has elegido contiene una larga lista de E,calma, no está escrita en otro idioma. Los ingredientes que comienzan por “E” son aditivos. ¿Significa eso que no deberías volver a comer este producto? ¡No necesariamente! Algunos aditivos son necesarios para que los alimentos se conserven correctamente. Seguido de la letra “E” (que por cierto, significa Europa), encontrarás un código. Esto es lo que significan: 

  • Del E100 al E180 son colorantes. Algunos de ellos son artificiales. 
  • Del E200 al E290 son conservantes. Ayudan a que el producto se mantenga en buen estado durante más tiempo. 
  • Del E300 al E321 son antioxidantes, compuestos que impiden que los alimentos se estropeen.
  • Del E322 al E483 se refieren a agentes de textura. Son los responsables de mantener esa espectacular textura de las natillas, los quesos o las comidas preparadas. 

¡Ojo! Que la etiqueta que hayas elegido contenga muchos “E” no significa que se trata de un alimento perjudicial. De hecho, la presencia de todos estos ingredientes está aprobada por las agencias de salud. Sin embargo, ¿a quién no le gusta saber qué está comiendo?

No contiene azúcar… ¿seguro?

Te imaginamos sonriendo frente a tu etiqueta, haciéndole ojitos al comprobar que entre sus ingredientes no se encuentra el azúcar. ¿Estás seguro? El azúcar es un camaleón que se adapta a cada etiqueta para tratar de pasar desapercibido. Seguro que ya sabes que alguna de sus formas preferidas es la glucosa, la fructosa y la sacarosa. Pero, ¡también tiene más nombres! Jarabe de fructosa, miel, almidón de maíz, jarabe de maíz, sirope de ágave, dextrosa… Así, ¿quién se va a enterar? ¿No sería más fácil llamarle azúcar y ya?

Nuestra etiqueta

Ahora que ya eres todo un experto en etiquetas y que te paseas por el supermercado seguro de ti mismo, es momento de que te contemos cómo son nuestras etiquetas. 

  • ¡Todo bien clarito! Al crear Pink Albatros teníamos algo muy claro. Solo utilizaríamos ingredientes que supiéramos dibujar. Y, ¡no somos expertos ilustradores! Así que nuestras etiquetas son siempre sencillas y fáciles de entender. 
  • Bye bye, “E”. No te queremos porque no entendemos lo que significas. Así que, en lugar de utilizar ingredientes artificiales, potenciadores del sabor o colorantes, seleccionamos ingredientes naturales y conservadores tradicionales que ya conoces. 
  • Utilizamos azúcar y, por tanto, lo encontrarás así de clarito en nuestras etiquetas. Azúcar blanco de toda la vida, para endulzar el punto justo y conseguir un sabor excepcional. 
  • Somos fans del Clean Label o, lo que es lo mismo, el etiquetado limpio. Así que nuestras etiquetas, además de bonitas, incluyen toda la información que estás buscando. 

Si te habías quedado sin excusas para probar uno de nuestros sabores, aquí tienes una nueva. ¡Tienes que comprobar cómo es nuestra etiqueta! Encuentra dónde te espera tu próximo helado Pink Albatros y, ¡a disfrutar!